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Después de una nevada, la temperatura va disminuyendo gradualmente, por lo que se vuelve urgente contar con un sistema de “protección contra el congelamiento”. En la actualidad, el principal método para evitar que los instrumentos se congelen sigue siendo la inspección periódica por parte del personal encargado de ellos. Cuando se producen situaciones de congelación o acumulación de hielo en las tuberías, se utiliza vapor externo para calentarlas y golpearlas para resolver el problema. Se trata de métodos muy primitivos, que requieren mucho esfuerzo y fatiga. Para reducir la carga de mantenimiento de los instrumentos, garantizar una producción estable y asegurar que los equipos de medición sobrevivan al invierno sin daños, se pueden adoptar las siguientes medidas para prevenir el “daño por congelación” de dichos equipos. I. Medidas para la selección de instrumentos: Según la categoría y el uso de los instrumentos, así como la ubicación geográfica donde se instalarán, se determinan las necesidades en cuanto a aislamiento térmico y protección contra el congelamiento. Luego, se presenta esta información al fabricante para que realice la selección adecuada. Los instrumentos de medición a distancia y las pantallas de visualización deben cumplir con los requisitos en cuanto a la resistencia a las temperaturas ambientales; en el caso de aquellos que utilizan líquido aislante, también es necesario que este cumpla con dichos requisitos. En algunas zonas del norte, la diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy grande; por la noche, las temperaturas pueden llegar a ser de menos veinte grados. Si se intenta solucionar este problema mediante la selección adecuada del material, la relación calidad-precio resulta ser muy deficiente. Se pueden elegir soluciones como aislamiento térmico y calefacción, así como mantenimiento (inspecciones periódicas, limpieza de residuos). II. Medidas de aislamiento para los instrumentos: Se utiliza material aislante para proteger las partes de los instrumentos que son susceptibles de congelarse o que se dañan fácilmente por el frío. Es decir, se envuelven esas partes con material aislante. Al llegar el invierno, es necesario realizar inspecciones y vaciar regularmente los residuos, para evitar que se dañen los materiales aislantes de los envases. III. Medidas de calefacción para los instrumentos. El problema más importante en invierno es la conservación del calor de los equipos de medición. Debido a las grandes diferencias de temperatura entre las estaciones del año, a las condiciones operativas y a la suciedad del medio, muchas válvulas de vaciado, incluidas aquellas con calefacción, se convierten en fuentes frecuentes de fugas. Anteriormente, durante el invierno, para hacer funcionar los instrumentos, era necesario contar con la inspección regular por parte de los técnicos especializados. Cuando se presentaban problemas relacionados con el congelamiento o la acumulación de sustancias en las tuberías, se utilizaba vapor externo para calentarlas y golpearlas para solucionar el problema. Era un método primitivo y laborioso, sin soluciones realmente efectivas. Ahora, con el fin de reducir la carga de trabajo relacionada con el mantenimiento de los instrumentos y garantizar una producción estable, es necesario realizar un examen exhaustivo de todos los dispositivos de aislamiento y calefacción antes de que llegue el invierno. Lo primero que hay que considerar es establecer una buena capa aislante y añadir cables calefactores. En cuanto a la elección entre calefacción eléctrica, calefacción por vapor o calefacción con agua a baja temperatura, se debe analizar según las circunstancias específicas de cada caso. 1. Aislamiento de las tuberías de calefacción por vapor: Antes de enviar el vapor, es necesario verificar que las tuberías de aislamiento estén libres de obstrucciones. Además, en invierno es necesario realizar inspecciones frecuentes y vaciar el sistema de desagüe con regularidad, para evitar que los tubos aislantes se obstruyan. A veces, también es necesario ajustar la cantidad de vapor suministrado en función de los cambios de temperatura, para evitar que las altas temperaturas hagan que el líquido condensado en las tuberías de presión del transmisor se evapore y afecte su funcionamiento. Asimismo, se debe evitar que las bajas temperaturas hagan que ese mismo líquido condensado se congele, lo cual podría obstaculizar el correcto funcionamiento del transmisor. 2. Medidas de protección térmica para la caja de conservación: (1) Caja de conservación con calefacción por tubos eléctricos. Su estructura es similar a la de una caja de protección, pero la diferencia radica en que dentro de ella se encuentra un dispositivo de calefacción eléctrica. Este dispositivo está compuesto por tubos eléctricos y un controlador de temperatura. En los lados de la caja hay tomas de corriente; cuando se conecta la alimentación eléctrica, la caja se calienta hasta alcanzar la temperatura deseada. Luego, el controlador de temperatura sigue suministrando energía para mantener esa temperatura. Mediante un trabajo repetido, se logra mantener la temperatura dentro de la caja dentro de un rango determinado. Los parámetros principales del calentador de temperatura constante son los siguientes: voltaje nominal de 200 V a 50 Hz; potencia nominal de 300 a 500 W. La temperatura de control puede ser ajustada por el usuario. El calentador de temperatura constante también puede fabricarse en versión resistente a explosiones. Existen tres tipos de materiales para su fabricación: tubos de cobre, tubos de acero al carbono y tubos de acero inoxidable. (2) Caja aislante con tuberías de calefacción por vapor; las tuberías de calefacción están hechas de tubos metálicos en forma de S. La parte superior e inferior de la caja se unen a estas tuberías mediante juntas soldadas. Las tuberías de calefacción se instalan dentro de la caja, con el flujo de vapor que entra por arriba y sale por abajo; de esta manera, se logra el calentamiento gracias a la circulación del vapor dentro de las tuberías. (3) Añadir una capa adicional de aislante térmico al gabinete de los instrumentos clave, y sellar con goma las aberturas del gabinete así como las conexiones de las tuberías, permite lograr un mejor aislamiento y protección contra la congelación en el sistema de instrumentos. 3. Medidas con cintas calefactoras eléctricas: La tecnología de calefacción por calor eléctrico es un método moderno que convierte directamente la energía eléctrica en energía térmica para calentar los objetos. Instalar cables aislantes, enrollando la cinta calefactora alrededor de los instrumentos o pegándola en el interior del armario de instrumentos. Sin embargo, la energía eléctrica, como fuente de energía limpia, tiene un costo elevado, y además resulta difícil evitar explosiones en los sistemas de calefacción por electricidad. Si la empresa cuenta con una estación de intercambio de calor, el calor residual puede utilizarse para la calefacción y como calor de acompañamiento. Cinta calefactora monofásica de potencia constante, adecuada para la calefacción, protección contra el congelamiento y aislamiento de tuberías, válvulas y bombas, o bien para mantener la temperatura de proceso de las tuberías de instrumentación. La cantidad de calor generada por unidad de longitud es constante; la potencia de salida no varía con los cambios de temperatura ambiental. La longitud de uso es directamente proporcional a la potencia. Se puede cortar a voluntad durante la instalación, pero es necesario dejar al menos un tramo que genere calor (es decir, 2,5 m como mínimo). La capa exterior trenzada permite la transferencia y disipación de calor, y también sirve como conexión a tierra para prevenir la electricidad estática. Se utiliza principalmente para la protección contra el congelamiento y la aislación térmica de diversos tuberías e instrumentos, manteniendo una temperatura máxima de 150 °C. Nota: Para la calefacción y aislamiento de las tuberías de líquidos que requieren un control estricto de la temperatura, es necesario utilizar un controlador de temperatura. Cabe señalar además que, al excluir el rango de temperatura necesario para el propio instrumento (nota: los componentes electrónicos se dividen en aquellos destinados al sector militar, industrial y civil; la gran mayoría de los componentes industriales solo pueden funcionar a unos veinte grados bajo cero), lo más utilizado como sistema de calefacción es el sistema de calentamiento para las tuberías de muestreo. Es predominante la medición de presión o de diferencia de presión, en forma de caja de membrana. Cuanto más corto sea el tubo de muestreo, mejor. Es necesario contar con una válvula de retención y que el sistema sea fácil de mantener. El tubo debe conectarse desde el ducto hasta el suelo; en este caso, es indispensable el calentamiento del tubo. Quienes llevan tiempo trabajando en el mantenimiento de instrumentos saben que la línea principal de calefacción de los mismos se separa de la línea principal del proceso. En esta línea de suministro y retorno de agua/vapor, es necesario instalar instrumentos de monitoreo, a fin de **reducir el riesgo de daños graves en los instrumentos debido al congelamiento**. IV. Medidas de mantenimiento de los instrumentos 1. Medidas de instalación: Se debe elegir adecuadamente el lugar de instalación; los instrumentos deben colocarse en un lugar seco, sin goteras de lluvia ni nieve. 2. Medidas de inspección: Cuando sea posible, se debe asignar a una persona encargada de realizar, a diario, una verificación técnica para determinar si el material aislante está dañado y si las tuberías de vapor están obstruidas, y de tomar las medidas técnicas necesarias al respecto. 3. Medidas de alarma: Si es posible, se pueden instalar pequeños dispositivos de alarma acústica y luminosa que detecten fugas de vapor o cortes de energía, lo que facilita la detección temprana de posibles problemas relacionados con el aislamiento térmico y su solución inmediata. 4. Medidas de inspección: El responsable del mantenimiento de los instrumentos de la zona realiza inspecciones periódicas siguiendo las rutas establecidas. Durante la inspección, se debe verificar si las válvulas de las tuberías aisladas funcionan correctamente, si los contenedores aislantes están en buen estado, si los dispositivos de drenaje de agua funcionan adecuadamente, si el material aislante está bien embalado y si los componentes eléctricos responsables del calentamiento funcionan sin problemas. Se debe realizar una inspección detallada de los instrumentos relacionados con los sistemas de protección contra el congelamiento, y se deben llevar registros de dichas inspecciones. Además, es necesario mantener los instrumentos y las medidas de aislamiento térmico en buen estado, asegurando que estén secos, intactos y limpios. También es importante resolver de inmediato cualquier problema relacionado con el aislamiento térmico que surja en el lugar.