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1) Método de cambio de la dirección de la fuerza de desequilibrio en el análisis de estabilidad: se sabe que cuando la dirección de la fuerza de desequilibrio coincide con la dirección de cierre de la válvula, es decir, cuando existe una tendencia a cerrarla, la estabilidad de la válvula es deficiente. Cuando la válvula funciona bajo condiciones de fuerzas desequilibradas, se emplea el método de cambiar su dirección de acción; generalmente, se pasa de un tipo de válvula que cierra el flujo a uno que lo permite. De esta manera, se puede resolver fácilmente el problema de estabilidad de la válvula. 2) Evitar el funcionamiento en la zona de inestabilidad de la propia válvula. Algunas válvulas, debido a las limitaciones de su estructura, presentan una menor estabilidad cuando operan en ciertos ángulos de apertura. ①Válvula de dos asientos, con un grado de apertura inferior al 10%; debido a que el flujo es posible en la parte superior de la bola, mientras que está bloqueado en la parte inferior, esto genera problemas de inestabilidad. ② La pendiente de cambio de las fuerzas de desequilibrio provoca fluctuaciones, lo que afecta negativamente su estabilidad. En el caso de las válvulas de mariposa, el punto de intercambio se encuentra alrededor de los 70 grados; en las válvulas de doble asiento, este punto está entre el 80% y el 90% de apertura. Al encontrarse con este tipo de válvulas, trabajar en zonas inestables conlleva inevitablemente una baja estabilidad; basta evitar operar en dichas zonas. 3) Reemplazar por válvulas con buena estabilidad; estas presentan una menor variación en las fuerzas de desequilibrio y un mejor funcionamiento como guías. Entre las válvulas esféricas más utilizadas, la válvula de manguito tiene esta importante característica. Cuando la estabilidad de las válvulas de una o dos posiciones es deficiente, el reemplazo por válvulas de cuerpo completo seguramente mejorará su estabilidad. 4) La capacidad del actuador, basada en el método de aumento de la rigidez del resorte, para resistir los efectos de las variaciones de carga en el recorrido que realiza, depende de la rigidez del resorte. Cuanta mayor sea la rigidez, menor será el impacto en el recorrido y mejor será la estabilidad de la válvula. Aumentar la rigidez del resorte es un método simple y común para mejorar la estabilidad de la válvula; por ejemplo, se puede sustituir un resorte con un rango de presión de 20–100 KPa por uno con mayor rigidez, cuyo rango sea de 60–180 KPa. Este método se utiliza principalmente en válvulas equipadas con posicionadores; de lo contrario, las válvulas deben ir acompañadas de un posicionador adicional. 5) Método de reducción de la velocidad de respuesta: Cuando el sistema requiere que la válvula de control responda o que su velocidad de ajuste no sea demasiado alta, pero la válvula sigue respondiendo y ajustándose con demasiada rapidez. Por ejemplo, cuando se necesita un ajuste fino en el caudal, pero los cambios en el caudal controlado por la válvula son muy grandes. O bien, cuando el sistema en sí ya tiene una respuesta rápida, pero la válvula cuenta con un posicionador para acelerar su funcionamiento; todo esto resulta negativo. Esto provocará sobreajuste y vibraciones, entre otros efectos. Por lo tanto, se debe reducir la velocidad de respuesta. Las soluciones son: ① Cambiar la característica lineal por una característica logarítmica; ② Lo que cuenta con un localizador puede ser reemplazado por un convertidor o un actuador. 6) Cambiar la dirección del flujo, resolver los problemas de cierre prematuro y eliminar el sobrepresurizado. Las válvulas de dos posiciones se utilizan, por lo general, en modo de cierre total para mejorar la eficacia del corte. En los medios líquidos, debido a la acción de las fuerzas de desequilibrio de tipo “flujo cerrado”, el elemento del válvula se ve presionado hacia adentro. Esto tiene como efecto acelerar el movimiento del elemento del válvula; además, se genera un ligero efecto de golpe de ariete, lo que provoca vibraciones en el sistema. La solución al fenómeno mencionado es simplemente cambiar la dirección del flujo, de modo que este se dirija hacia afuera; así, el sobrepresurizado desaparecerá. Problemas similares, en los que la activación forzada afecta el funcionamiento adecuado de la válvula, también pueden resolverse utilizando este método. 7) La válvula más típica para superar los efectos destructivos del fluido es la válvula de dos asientos. El fluido entra por el centro; el elemento móvil de la válvula está perpendicular a la entrada, y el fluido fluye alrededor de este elemento móvil, dividiéndose en dos corrientes que salen hacia arriba y hacia abajo. El impacto del fluido sobre el elemento de la válvula hace que este se desplace hacia el lado de la salida, lo que genera fricción y daña las superficies de guía del elemento de la válvula y del casquillo. Esto provoca un funcionamiento anormal de la válvula. Además, un caudal elevado puede causar que el elemento de la válvula se doble, se erosioné e, incluso en casos extremos, se rompa. Soluciones: ① Aumentar la dureza del material en las partes de guía; ② Ampliar el tamaño de las superficies esféricas situadas arriba y abajo del núcleo de la válvula, para que tengan una forma más robusta; ③ Utilizar otra válvula como sustituto. Si se utiliza una válvula de manguito, el fluido fluye alrededor del manguito, lo que **reduce la fuerza lateral** sobre el émbolo de la válvula. 8) El método para superar la fuerza de rotación generada por el fluido y hacer que el elemento de la válvula gire es el siguiente: en el caso de los elementos de válvula con orificios en forma de “V”, debido a la entrada asimétrica del fluido, las fuerzas tangenciales que actúan sobre dicho elemento no son uniformes, lo que genera una fuerza de rotación que hace que el elemento gire. Es especialmente más marcado en las válvulas con DN≥100. Por lo tanto, esto podría causar la separación de la conexión entre la válvula y el émbolo del actuador. En el caso de los actuadores sin resorte, esto podría provocar la deformación de la membrana. Las soluciones posibles son: ① Girar el núcleo de la válvula en la dirección opuesta, para equilibrar las fuerzas tangenciales que actúan sobre él; ② Asegurar aún más la conexión entre el vástago de la válvula y el émbolo; si es necesario, se puede utilizar una pieza adicional para evitar su rotación; ③ Reemplazar el núcleo de la válvula con forma de “V” por uno de tipo émbolo; ④ Utilizar o cambiar a una estructura de tipo manguito; ⑤ Si la rotación se debe a resonancia, basta con eliminar esa resonancia para resolver el problema. 9) Ajuste de la fricción en la placa del válvula de mariposa: para superar los problemas relacionados con el movimiento de la válvula al abrirse, se utilizan sellos blandos como juntas en forma de “O”, anillos de sellado y revestimientos. Cuando la válvula está cerrada, la deformación de estos sellos blandos permite que la placa de la válvula se cierre completamente y cubra bien su superficie, lo que permite lograr un efecto de cierre muy eficaz. Pero cuando se quiere abrir la válvula, el actuador debe ejercer una fuerza cada vez mayor sobre la placa de la válvula. Cuando esa fuerza se iguala a la fuerza de fricción que ejercen los sellos blandos sobre la placa de la válvula, entonces esta comienza a moverse. Una vez que se activa, esta fuerza de fricción disminuye drásticamente. Para lograr un equilibrio de fuerzas, la placa de la válvula se abre bruscamente. Cuando esta fuerza se equilibra con el momento de fuerza desequilibrado generado por el medio en ese ángulo de apertura, y también con el momento de fuerza generado por el mecanismo de accionamiento, la válvula se detiene en ese ángulo de apertura. Esta apertura brusca y repentina puede llegar al 30–50%, lo que generará una serie de problemas. Al mismo tiempo, al cerrarse la válvula, los sellos blandos experimentan grandes cambios, lo que puede causar deformaciones permanentes o daños en las placas de la válvula, afectando así su vida útil. La solución consiste en ajustar la fuerza de fricción que ejercen los sellos blandos sobre la placa de la válvula. De esta manera, se puede garantizar que se cumplan los requisitos necesarios para el corte del flujo, al mismo tiempo que la válvula puede abrirse de forma normal. Las medidas concretas son: ① Ajustar la cantidad de sobrepresión; ② Reducir las dificultades que surge al cerrar completamente la válvula, mediante el uso de limitadores o ajustando la fuerza de preensado y la fuerza de salida del mecanismo de accionamiento