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1. La calidad y el rendimiento del producto aún necesitan mejorar. Actualmente, una parte de los quemadores que se utilizan en nuestro país provienen del interior del país, mientras que otra parte proviene de países desarrollados como Europa y Estados Unidos. A nivel nacional, debido a las limitaciones en la estructura de suministro de energía del país, el desarrollo en esta área comenzó tarde. Además, faltaba una acumulación suficiente de recursos, así como una conciencia sobre la innovación en el desarrollo de productos y la formación de talento. Los productos desarrollados en las primeras etapas eran, en su mayoría, copias de productos extranjeros; se trataba de productos ensamblados de forma artesanal. Por otro lado, no existían estándares unificados para las pruebas de rendimiento ni para los estándares de calidad de los productos, por lo que era difícil garantizar la calidad de estos. Tanto en cuanto a la avanzada tecnología de los quemadores como a su seguridad, había varios problemas. Por ejemplo, en sus inicios, algunos fabricantes, con el fin de ahorrar costos y obtener mayores ganancias, no obtuvieron las certificaciones de seguridad necesarias para ciertos componentes de seguridad, como válvulas de corte, dispositivos de encendido y dispositivos de control y regulación. Por ello, estos componentes dejaban de funcionar correctamente. Además, los parámetros de seguridad de algunos quemadores no cumplían con los requisitos establecidos. Incluso, algunos controladores de combustión carecían de los mecanismos de control de seguridad necesarios. En cuanto a las curvas de funcionamiento proporcionadas por los fabricantes, algunas de ellas no habían sido verificadas por organismos especializados, o bien no se indicaban claramente los criterios utilizados para determinar esas curvas, lo que confundía a los usuarios. Todo esto afecta gravemente el funcionamiento seguro y económico de las calderas de combustible/gas y los equipos en nuestro país. El primer laboratorio integral de pruebas de quemadores de nuestro país ha llenado un vacío en el área de pruebas de quemadores en nuestro territorio. Este laboratorio proporciona una plataforma para que las empresas fabricantes de quemadores y calderas, así como los institutos de investigación, puedan desarrollar productos e investigar tecnologías relacionadas. Esto ha permitido mejorar significativamente el nivel de investigación tecnológica en este campo en nuestro país. En tercer lugar, gracias a la presión del mercado y a una mayor conciencia por parte de las empresas, estas han logrado avances significativos en términos de calidad de los productos, desarrollo tecnológico, así como en la formación y capacitación de sus empleados. Algunos de estos productos incluso se exportan al extranjero. Aunque, en general, la calidad de los productos importados es satisfactoria y su tecnología es avanzada en términos de eficiencia energética y protección ambiental, existen algunos problemas al utilizarlos en el mercado interno. En primer lugar, dado que las restricciones sobre las emisiones de contaminantes son más laxas en nuestro país en comparación con Europa, y dado que las empresas nacionales no prestan tanta atención a la eficiencia energética y la protección ambiental como las empresas europeas, a menudo no se tienen en cuenta los factores técnicos al elegir los quemadores. Solo se busca reducir al mínimo el precio, lo cual impide que los quemadores avanzados y costosos de otros países ingresen al mercado chino. Además, a medida que las normas ambientales en Europa se vuelven cada vez más estrictas, los productores locales continúan innovando sus productos. En segundo lugar, muchos de los sistemas de diseño de los quemadores importados están basados en las especificaciones de las calderas extranjeras. Mientras tanto, los fabricantes de calderas locales suelen fabricar sus propios equipos y solo importan los quemadores. Esto provoca que la curva de funcionamiento del quemador, la forma de la llama y la resistencia del horno no coincidan con las características del horno, lo que dificulta su funcionamiento adecuado o incluso puede causar accidentes, generando pérdidas para los usuarios. Además, esto reduce la eficiencia energética de la caldera. En tercer lugar, debido a la gran variedad de combustibles en nuestro país, así como a las diferencias en las normas de combustible entre países, algunos quemadores diseñados según las normas extranjeras no funcionan bien en nuestro país. Esto disminuye sus ventajas en términos de fiabilidad, seguridad y eficiencia energética, e incluso puede causar accidentes. Además, no cumplen con los requisitos de producción, lo que genera un desperdicio de energía y contaminación del medio ambiente. 2. Es necesario fortalecer urgentemente la capacidad de desarrollo de productos. Los países avanzados del extranjero, especialmente Europa, llevan mucho tiempo investigando y desarrollando tecnologías relacionadas con el uso de gas y combustibles, incluyendo los quemadores industriales. Muchas empresas dedicadas a la fabricación de quemadores cuentan con laboratorios propios, y han desarrollado dispositivos y métodos especiales para las pruebas. Además, utilizan técnicas como la simulación numérica en el desarrollo de nuevos productos. Por su parte, las empresas nacionales de nuestro país, debido a que comenzaron a desarrollarse en esta área más tarde, además de enfrentar problemas como la escasez de talento y las limitaciones financieras, son pocas las que cuentan con la capacidad para desarrollar productos de investigación independiente. Dado que la combustión es una disciplina altamente práctica, ya sea en la investigación básica sobre tecnologías de combustión de combustibles/gas, en el desarrollo de quemadores, o en la evaluación del rendimiento general de los quemadores por parte de las unidades manufactureras o de los organismos de inspección y pruebas, hasta el funcionamiento mismo de los quemadores, todo esto depende del establecimiento de métodos y capacidades para probar los quemadores, así como de la aplicación de tecnologías avanzadas. Además, en nuestro país existen una gran variedad de tipos de combustibles, especialmente aquellos que no son estándar, como el gas de yacimientos de carbón, el gas de coquería, el gas generado en hornos de producción, el petróleo pesado, los residuos de las refinerías y el crudo con alto contenido de agua. La mayoría de los fabricantes de quemadores y de los institutos de investigación del país no cuentan con las condiciones necesarias para realizar pruebas. Por lo tanto, se eligen los combustibles basándose únicamente en su valor calorífico, sin tener en cuenta la composición del combustible. Además, se utilizan tuberías y sistemas de combustión convencionales, lo que puede causar riesgos de seguridad, contaminación ambiental y desperdicio de combustible. Por lo tanto, para desarrollar realmente quemadores adecuados a las condiciones del país y a las características del combustible, es necesario crear la capacidad e los medios necesarios para la investigación y desarrollo de dichos productos. Aunque actualmente nuestro país cuenta con un sistema integral de pruebas para quemadores, y algunas empresas nacionales fabricantes de quemadores han creado plataformas de prueba para fines de desarrollo de productos, en general todavía existe una cierta brecha en comparación con los países desarrollados. Por ejemplo, los requisitos relacionados con los dispositivos de prueba, la disposición de los puntos de medición, los métodos de prueba y el entorno de prueba no están lo suficientemente estandarizados, lo que genera errores significativos en los resultados de las pruebas, además de una baja reproducibilidad y comparabilidad. La precisión de los instrumentos de medición no es suficiente, lo que impide medir cambios detallados en los parámetros de combustión. Los procedimientos de prueba para diferentes modos de combustión y sistemas de control tampoco son lo suficientemente específicos ni completos. Además, aún no es posible simular en el laboratorio todas las situaciones extremas que pueden surgir en la práctica, como entornos de altas o bajas temperaturas, ambientes con polvo, entornos corrosivos, bajas presiones, cambios en las propiedades del combustible, arranques y apagados frecuentes, operación prolongada, etc. 3. Las normativas y estándares deben ser complementados y perfeccionados aún más. Dado que los quemadores de combustible/gas presentan características propias relacionadas con su combustible (fácilmente inflamable y explosivo), se exigen requisitos muy estrictos en cuanto a la seguridad del producto. Además, debido a la escasez de recursos de petróleo y gas, así como al hecho de que sus productos de combustión pueden contaminar el medio ambiente, muchos países del mundo han establecido requisitos obligatorios al respecto. Por su parte, los quemadores completamente automáticos, que se han utilizado ampliamente en los últimos años, integran conocimientos de la mecánica de fluidos, la química de la combustión, la termodinámica, las técnicas de detección automática y las tecnologías de control por programación. Por ello, existen muchas regulaciones y/o estándares específicos (o relacionados) para los quemadores de combustible/gas. Algunos ejemplos típicos son: en Europa, la norma EN 267, que trata sobre los quemadores de combustible con ventilación forzada (definiciones, requisitos, pruebas y marcado); y la norma EN 676, relativa a los quemadores de gas con ventilación forzada completamente automáticos. En Estados Unidos, tenemos la norma UL 795, relacionada con los equipos de calefacción a gas para uso comercial e industrial; además, las normas NFPA 8501 y NFPA 8502, que tratan sobre los estándares de funcionamiento de las calderas con un solo quemador y las calderas con varios quemadores, respectivamente. En Japón, existen normas como las relacionadas con los indicadores técnicos de seguridad de los equipos de combustión de calderas a gas, así como guías técnicas para la seguridad de los equipos que consumen gas, como las calderas simples. En los últimos años, nuestro país también ha establecido y promulgado algunas normas y regulaciones relacionadas con los quemadores, como la TSG ZB 001 “Reglas técnicas de seguridad para quemadores de combustible/gas”, la TSG ZB 002 “Reglas para pruebas de tipo de quemadores de combustible/gas”, y la GB/T 19839–2005 “Requisitos técnicos generales para quemadores industriales de combustible/gas”. Sin embargo, en comparación con los países desarrollados, existe una gran diferencia tanto en profundidad como en amplitud. Por ejemplo, es necesario establecer normas que indiquen a los fabricantes cómo elegir el método de control adecuado, el tipo de quemador (incluyendo el método de mezcla del aire, el método de atomización, el medio utilizado para la atomización, etc.) y el sistema de suministro de combustible adecuado (incluyendo el método de calentamiento del combustible, la selección de bombas, la selección de válvulas de corte, la disposición de los componentes, etc.). Además, actualmente, el diseño de las calderas de combustible/gas en nuestro país se basa en gran medida en la experiencia y en modelos importados. No existen métodos o estándares para calcular las propiedades térmicas de las calderas, ni guías técnicas para ayudar a los fabricantes a seleccionar los quemadores adecuados. Por lo tanto, es necesario establecer rápidamente normas técnicas al respecto. También, debido a las características funcionales, estructurales y operativas de los quemadores, sus propiedades de seguridad, eficiencia térmica (consumo de energía) y protección ambiental (emisiones de contaminantes) constituyen los elementos fundamentales que determinan el rendimiento general del producto. Estos tres elementos no existen de forma independiente, sino que se influyen mutuamente. A veces, incluso son contradictorios. Por lo tanto, es necesario encontrar formas de resolver estos conflictos de manera adecuada, a fin de cumplir con los requisitos generales de rendimiento de los quemadores. Para ello, es necesario que los diferentes departamentos gubernamentales (seguridad, protección ambiental, eficiencia energética) trabajen juntos para establecer métodos o estándares que permitan una evaluación integral de los productos quémadores. 4. El comportamiento en el mercado necesita ser regulado más estrictamente. Durante mucho tiempo, debido a que la industria de los quemadores en el país comenzó a desarrollarse tarde y tenía una base débil, carecía de capacidad para innovar de forma independiente. Además, no contaba con suficientes recursos financieros ni reservas tecnológicas. En comparación con las empresas extranjeras dedicadas a la fabricación de quemadores, estas empresas nacionales se encontraban en una posición desventajosa. Por otro lado, la falta de regulaciones en el sector hacía que los fabricantes nacionales compitieran entre sí a precios bajos, lo que causaba caos en los precios. Para sobrevivir, tenían que luchar contra estas condiciones difíciles. Si se producían fluctuaciones en la economía macroeconómica y la demanda disminuía, la gran mayoría de estas empresas corría el riesgo de cerrar sus puertas. Por lo tanto, es urgente que exista autodisciplina en la industria, se establezcan normas de comportamiento en el mercado y se limite la competencia desleal. También es necesario cambiar por completo los modelos de negocio de las empresas, con el fin de lograr una modernización de la industria de los quemadores. De esta manera, se podrá fomentar un desarrollo sostenible de los productos quemadores fabricados en el país, orientados hacia la seguridad, la protección del medio ambiente y la eficiencia.