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La última edición de este post fue realizada por yinkuilin6868 el 23 de febrero de 2016, a las 13:43. Reflexiones sobre los principios de la Conferencia Económica Central. Investigador invitado en la Oficina de Asesores del Consejo de Estado / Huang Yi. La Conferencia Económica Central, basándose en un análisis preciso de la situación nacional e internacional, adoptó los principios de desarrollo innovador, coordinado, sostenible, abierto y compartido. De esta manera, se buscó adaptarse y liderar la nueva normalidad del desarrollo económico. Se establecieron planes generales para el trabajo económico en el futuro, y se propusieron muchas nuevas ideas, puntos de vista y medidas. Su característica más distintiva de esa época era la importancia que se daba a la innovación y a las reformas. Se analizaban los problemas desde una perspectiva reformista, se estudiaban con un enfoque orientado a la reforma, y se resolvían mediante vías de reforma. Su mayor punto fuerte es que establece la visión general y las tareas clave para las reformas estructurales del lado de la oferta, y designa al año 2016 como el año en el que se llevarán a cabo esfuerzos intensivos en materia de reformas del lado de la oferta. Debemos comprender profundamente la gran importancia de la reforma del lado de la oferta, y aprovechar al máximo las importantes oportunidades históricas que esta reforma brinda para el trabajo relacionado con la seguridad en la producción. 1. Considerar las reformas estructurales en el lado de la oferta como una tarea prioritaria en el trabajo económico actual tiene una gran importancia tanto desde el punto de vista teórico como práctico. En primer lugar, la reforma del lado de la oferta representa un cambio significativo sin precedentes en el ámbito económico. La economía de nuestro país sigue en declive. A primera vista, se trata de un problema de velocidad, pero en realidad se trata de problemas sistémicos y estructurales, que revelan las numerosas desventajas del modelo tradicional de desarrollo. Si se sigue por el mismo camino de “alto crecimiento, altas inversiones, alto consumo y baja eficiencia”, y se continúan utilizando medidas de estímulo intensivas, seguramente habrá un exceso aún mayor de capacidad productiva, y la economía podría caer en una crisis aún más grave. Por lo tanto, acelerar la transformación de las fuentes de energía y promover una “mejora en el nivel económico” para superar la “trampa del ingreso medio” es un obstáculo que debe superarse. La fuente de energía para superar este obstáculo son las reformas. Solo a través de las reformas se puede lograr un cambio radical en los métodos de desarrollo obsoletos, permitiendo así que la economía tome realmente el camino hacia un desarrollo basado en la calidad y la eficiencia. En segundo lugar, la reforma del lado de la oferta es una medida importante para adaptarse y liderar la nueva normalidad del desarrollo económico. Adaptarse para liderar la nueva normalidad no es solo un eslogan; se necesitan medidas concretas y soluciones reales. Durante mucho tiempo, en un modelo de crecimiento acelerado, nuestros métodos para estimular la economía se centraron principalmente en la gestión de la demanda, dando énfasis a la inversión en factores productivos. La economía se impulsaba a través de los tres motores principales: la inversión, el consumo y las exportaciones; los efectos a corto plazo eran bastante evidentes. Pero en la nueva normalidad, es necesario tener una visión a largo plazo. Mediante la innovación institucional, la optimización estructural y la mejora de los factores productivos —los “tres motores” que impulsan el desarrollo— se puede mejorar la eficiencia en la asignación de recursos, aumentar la oferta efectiva y, así, generar nuevas demandas. Bajo las condiciones de una economía de mercado, la oferta y la demanda se limitan mutuamente, y en las diferentes etapas del desarrollo económico cada uno de ellos tiene un papel importante. Para adaptarse a la nueva normalidad, es necesario centrarse en las reformas estructurales del lado de la oferta. En tercer lugar, la reforma del lado de la oferta es una innovación importante en la economía política con características chinas. ****En la **vigésima octava sesión de estudio colectivo** del **Comité Central**, se enfatizó que “es necesario basarse en las condiciones específicas de nuestro país y en su práctica de desarrollo, para identificar las nuevas características y leyes que rigen ese desarrollo. También es importante extraer y resumir los resultados sistemáticos obtenidos a partir de esa práctica, y transformar esa experiencia práctica en teorías económicas sistemáticas. De este modo, se puede seguir explorando nuevos horizontes para la economía marxista en la China contemporánea”. Proponer reformas en el lado de la oferta representa, en sí mismo, una gran innovación teórica y práctica. Supone ir más allá de los patrones de pensamiento tradicionales. No se trata simplemente de gestionar la oferta desde un punto de vista puramente económico, ni de centrarse únicamente en el mercado. Tampoco se asemeja a las teorías de la escuela de la oferta en la economía occidental. Se trata de una innovación importante que se basa en un análisis científico de las características del funcionamiento económico en la nueva normalidad. Es una unión orgánica entre la metodología y la práctica. Su objetivo es aprovechar al máximo el papel de ambos factores para promover un desarrollo económico sostenible y saludable. (II) Si se examina la situación general de la seguridad en el trabajo en nuestro país, se puede observar que, gracias a los esfuerzos realizados a lo largo del tiempo, existe una tendencia positiva hacia la estabilidad. No obstante, siguen ocurriendo accidentes graves y muy graves, por lo que la situación sigue siendo grave. Existen problemas como la falta de esfuerzos subjetivos, la no implementación de las responsabilidades correspondientes y una supervisión insuficiente. Sin embargo, las contradicciones profundas que obstaculizan la seguridad en la producción aún no se han resuelto de manera fundamental; el problema radica principalmente en el lado de la oferta. Primero, los modelos de desarrollo económico obsoletos aumentan la presión en materia de seguridad laboral. El alto crecimiento económico que nuestro país ha mantenido durante mucho tiempo se ha logrado principalmente gracias a la inversión y acumulación de recursos. Producimos el 10% del PIB mundial, pero consumimos la mitad del carbón, el acero y los materiales de construcción del mundo. Este estilo de desarrollo intensivo ha generado demandas irrazonables en la sociedad. No solo ha causado una escasez constante en industrias básicas como la energía y las materias primas, sino que también ha llevado a una extracción excesiva, a una producción superior a la capacidad y a un transporte sobrecargado. Todo esto provoca accidentes frecuentes, además de un exceso grave en la capacidad de producción de carbón, acero y materiales de construcción. En segundo lugar, una estructura industrial poco racional aumenta el riesgo de accidentes. La construcción repetida a nivel bajo durante mucho tiempo ha hecho que las empresas de alto riesgo y las industrias intensivas en mano de obra tengan una proporción excesiva, además de una base de seguridad débil. Entre las pequeñas minas de carbón, las pequeñas minas en general y las pequeñas plantas químicas del país, el 60%, el 90% y el 82%, respectivamente, no cuentan con capacidades adecuadas para garantizar la seguridad. Existen 75.000 tramos peligrosos, a lo largo de 65.000 kilómetros, que incluyen curvas cerradas sin barandillas, pendientes pronunciadas y zonas cercanas al agua o a acantilados. Anualmente, 250 millones de toneladas de materiales peligrosos son transportados por carretera en todo el país, de norte a sur y de este a oeste. De los 120.000 kilómetros de tuberías de transporte de petróleo y gas en todo el país, más de la mitad llevan funcionando 20 años; con frecuencia ocurren fugas. Existen casi 7.000 riesgos graves, como ocupaciones ilegales, distancias de seguridad insuficientes y cruces entre tuberías. En todo el país, existen más de 3 millones de focos potenciales de incendio de este tipo. En tercer lugar, la estructura de los trabajadores en el sector industrial ha cambiado, y su calidad es desigual. A medida que una gran cantidad de mano de obra excedente del campo se traslada a las ciudades y se integra en la fuerza laboral industrial, la calidad estructural de las industrias tradicionales de nuestro país ha cambiado significativamente. Sin embargo, hasta el momento no existe un mecanismo de capacitación ni un sistema para suministrar mano de obra que permita transformar a estos trabajadores rurales en obreros industriales calificados. De los 8 millones de mineros del país, los 45 millones de trabajadores de la construcción y los empleados en industrias de alto riesgo como la fabricación de fuegos artificiales, más del 80% son trabajadores migrantes. De ellos, más del 70% no ha recibido una formación adecuada en materia de seguridad. La existencia de instrucciones erróneas durante el trabajo, así como la realización de tareas de manera irregular y la violación de las normas laborales, siguen siendo problemas recurrentes, lo que constituye una de las principales causas de los accidentes. La reforma del lado de la oferta está dirigida a abordar estos problemas de fondo. A través de la reducción de la capacidad productiva, se busca resolver el exceso de capacidad y lograr un equilibrio entre la oferta y la demanda ; Mediante la suspensión de las quiebras y la reestructuración de los activos, se eliminan las “empresas zombi”” ; Mediante la mejora de los factores productivos, se fomenta aún más la reestructuración y optimización de la estructura industrial. Todo esto creará condiciones favorables para el trabajo seguro. Se puede decir que la reforma del lado de la oferta es la solución fundamental para abordar de raíz los problemas relacionados con la seguridad en la producción. (III) Debemos comprender y aprovechar plenamente las nuevas oportunidades que la reforma del lado de la oferta brinda para el trabajo relacionado con la seguridad en la producción. Debemos adaptarnos conscientemente a la nueva normalidad del desarrollo económico y liderar las innovaciones en este ámbito, con el fin de fomentar un desarrollo coordinado entre la seguridad en la producción y la economía y la sociedad en general. Primero, es necesario reforzar los estándares de seguridad para el acceso al mercado. Desde el punto de vista político, la reforma del lado de la oferta consiste en gestionar adecuadamente la relación con el mercado, a fin de que este pueda desempeñar mejor su papel decisivo en la asignación de recursos. Por lo tanto, **es necesario reducir al máximo los diversos trámites administrativos y disminuir las barreras para el acceso al mercado, a fin de crear un entorno externo favorable para el desarrollo de las empresas**. Sin embargo, reducir los trámites administrativos no significa dejarlo todo al azar; disminuir los requisitos no equivale a bajar los estándares de seguridad. Mientras se descentralizan y se reducen los trámites administrativos, es necesario estudiar detenidamente cómo reforzar las normas de seguridad para el acceso al mercado, a fin de evitar que las empresas con graves riesgos de seguridad ingresen al mismo ; Se estudia cómo fortalecer la supervisión previa, durante y posterior a la producción, con el fin de eliminar todo tipo de accidentes en su etapa inicial y así prevenirlos antes de que ocurran ; Estudiar cómo aumentar la importancia de las evaluaciones relacionadas con la seguridad en el trabajo, aplicar un sistema de “voto negativo” para los accidentes graves y los riesgos significativos, y establecer mecanismos eficaces de supervisión y control. En segundo lugar, se debe fomentar que las empresas fortalezcan su gestión básica de la seguridad. La reforma del lado de la oferta aplica la regla de competencia de “sobrevivir solo los más aptos”, lo que crea el entorno necesario para la reestructuración de los actores microeconómicos del mercado. Es necesario aprovechar las oportunidades que ofrecen la reducción de la capacidad productiva y la reorganización de los activos, para eliminar decididamente a aquellas unidades de producción que no cumplen con las condiciones necesarias para operar de manera segura. Al mismo tiempo, se debe orientar a las diferentes empresas para que cumplan con las responsabilidades relacionadas con la seguridad en el trabajo, tal como lo establece la Ley de Seguridad en el Trabajo. Es necesario mejorar los sistemas de gestión interna, basados en un sistema de responsabilidades claras, y subsanar todas las deficiencias en materia de seguridad. De esta manera, se asegurará que haya inversiones adecuadas en seguridad, una gestión eficaz, capacitación adecuada en temas de seguridad, y un sistema de respuesta rápida en caso de emergencias. Fomentar la mecanización, automatización, informatización y estandarización de las empresas, estableciendo un mecanismo a largo plazo para una producción segura basado en la autoregulación y la mejora continua. En tercer lugar, fortalecer la infraestructura necesaria para garantizar la seguridad. La reforma del lado de la oferta estará presente en todo el proceso de desarrollo económico y social durante el período “13.º Plan Quinquenal”. Debemos aprovechar la situación para consolidar la infraestructura de seguridad en el trabajo. Sobre la base de la implementación, durante el período “12º Plan Quinquenal”, de los “nueve proyectos clave” relacionados con la seguridad en el trabajo, es necesario seguir destinando fondos y recursos a proyectos que contribuyan a mejorar la capacidad de seguridad en las minas de carbón, a garantizar la seguridad vial, a identificar y resolver riesgos potenciales, a prevenir los peligros laborales, a fortalecer las capacidades de respuesta ante emergencias, a fomentar la investigación y desarrollo tecnológico, a promover una cultura de seguridad y a mejorar las capacidades de supervisión y control. De esta manera, se podrá elevar aún más el nivel de seguridad. Es necesario acelerar la implementación de la estrategia de “fortalecer la seguridad mediante la tecnología”. En lo que respecta a la prevención de accidentes por gas en las minas de carbón, el transporte y almacenamiento inseguro de sustancias peligrosas, las intoxicaciones y asfixias en espacios cerrados, los derrumbes durante la construcción de túneles, las fugas y explosiones en tuberías, así como los incendios en lugares públicos, es preciso establecer medidas técnicas obligatorias para garantizar la seguridad, además de crear un sistema para identificar y resolver los riesgos potenciales. Se emplean tecnologías de alta tecnología y grandes volúmenes de datos para mejorar los sistemas de monitoreo, previsiones y alertas tempranas, así como los sistemas de respuesta rápida, con el fin de fortalecer la capacidad de prevención y gestión de riesgos. Cuarto, acelerar la innovación y reforma en el trabajo de supervisión de la seguridad. Es necesario aprovechar la reforma del lado de la oferta como oportunidad para cambiar realmente el enfoque en la supervisión de la seguridad. Desde el punto de vista conceptual, es necesario establecer que una sociedad próspera y equitativa debe ser, ante todo, una sociedad segura. Por lo tanto, se debe insistir en un desarrollo seguro y reforzar la idea de que lo más importante es la seguridad humana y la protección de la vida ; En cuanto a los objetivos de trabajo, es necesario esforzarse por garantizar que la población pueda vivir en paz y armonía, que la sociedad esté ordenada y estable, y que las personas vivan seguras y felices. Para el año 2020, se debe lograr una mejora significativa en la situación de seguridad, de manera paralela al desarrollo completo de una sociedad próspera ; En términos de alcance regulatorio, es necesario seguir reforzando la supervisión de la seguridad en los sectores industriales clave, al tiempo que se expande gradualmente esa supervisión a las áreas relacionadas con la seguridad pública y la salud ocupacional, con el fin de satisfacer las nuevas expectativas de la población en cuanto a un desarrollo seguro ; Desde el punto de vista de los métodos y herramientas, es necesario fortalecer el enfoque basado en el estado de derecho y la gestión preventiva de riesgos. Se debe adoptar un enfoque integral que aborde tanto las causas como las consecuencias de los problemas, siguiendo un camino hacia una gestión más socializada, basada en el estado de derecho y más precisa ; Desde el punto de vista institucional, es necesario fortalecer el liderazgo del partido en las tareas relacionadas con la seguridad en el trabajo. De esta manera, se podrá establecer un modelo de liderazgo en el que tanto el partido como el gobierno compartan responsabilidades, donde cada puesto tenga doble responsabilidad, y donde se exija rendición de cuentas por cualquier incumplimiento.