Tecnología de ajuste de productos petrolíferos
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Este mensaje fue editado por última vez por trant323 el 8-4-2016 a las 20:04. Se solicita información sobre las técnicas relacionadas con la modificación de los productos petrolíferos La tecnología de mezclado consiste en utilizar ciertos tipos de aceites, ya sean estándar o no, producidos en las refinerías, así como los hidrocarburos ligeros (petróleo condensado) que se generan en los yacimientos petrolíferos y los productos químicos obtenidos en su procesamiento. Estos materiales son refinados mediante dispositivos especializados y, posteriormente, se les añaden algunos aditivos para obtener gasolina y diésel que cumplan con los requisitos del cliente. De esta manera, se logra reducir al máximo los costos y ahorrar recursos petroleros. Se trata, por tanto, de una tecnología aplicada con ese fin. La tecnología de mezcla de gasolina y diésel está muy desarrollada en el ámbito del comercio de combustibles en el extranjero. Por ejemplo, se pueden utilizar aditivos antideflagrantes para convertir la gasolina de 90# en gasolina de 93# o 97#, y el diésel de -5# o 0# en diésel de -10# para su venta. En nuestro país, se producen cientos de toneladas de productos a base de nafta cada año. Dado que el octanaje de la nafta es bajo, rondando los 40-60, aparte de una pequeña cantidad que se utiliza en plantas de reingeniería para producir componentes de gasolina con alto octanaje, la mayor parte de la nafta solo puede venderse como materia prima para la producción de etileno. Su precio es bajo e inestable. Si aplicamos técnicas de mezclado, eliminando el azufre de la nafta mediante procesos de refinación y mezclándola con componentes de alto octanaje, además de añadir aditivos antipiréticos, podremos obtener gasolina de 90# y 93#. De esta manera, se podrán ahorrar cantidades considerables de recursos petroleros. De esto se puede deducir que la tecnología de mezcla de gasolina y diésel es una técnica aplicada eficaz para reducir costos y aprovechar al máximo los recursos petroleros existentes; por lo tanto, debería promoverse ampliamente en el país. Hablando de esto, quizás alguien pregunte: ¿se puede usar aceite de mezcla? ¿Es la calidad fiable? Para responder a esta pregunta, hay que empezar hablando del proceso de producción en las refinerías. II. Métodos de producción de gasolina y diésel en las refinerías
La gasolina y el diésel que se utilizan actualmente en nuestro país se obtienen a partir del petróleo. El petróleo crudo, que aún no ha sido procesado, se utiliza para producir gasolina y diésel. Para ello, se sigue un proceso básico:
1. Primero, se elimina la sal y el agua del petróleo crudo. Luego, se realiza una destilación a presión normal, con el fin de separar las fracciones adecuadas para ser utilizadas como gasolina o diésel. Estas fracciones se denominan fracciones de destilación directa; ejemplos de ellas son el nafta, el diésel de primera y segunda fracción, etc. 2. A continuación, se utilizan como materia prima el petróleo pesado a presión y a baja presión que se genera durante el proceso de refinación. Mediante métodos de procesamiento secundario como la cracking térmico, la cracking catalítico, la cracking hidrogenado y la cokerización diferida, las fracciones con punto de ebullición elevado se descomponen en hidrocarburos de bajo peso molecular que son adecuados como combustible. A través de la destilación, se obtienen los componentes para gasolina y diésel provenientes del cracking térmico, el cracking catalítico y la cokerización. Si se desea producir gasolina de alto octanaje, también es necesario utilizar métodos como la reingeniería catalítica y la alquilación, a fin de obtener componentes para gasolina reingenierizada y aceites alquilados ligeros. 3. Se somete al aceite obtenido por destilación directa, así como al aceite obtenido mediante métodos de procesamiento secundario, a procesos de refinación electroquímica, hidrogenación, desulfuración y desparafinización, con el fin de eliminar las sustancias nocivas presentes en ellos y mejorar la calidad del aceite. 4. Finalmente, de acuerdo con los requisitos de calidad del gasolina y diésel de diferentes categorías, se utilizan los diversos tipos de aceites destilados como componentes. Se mezclan en las proporciones necesarias y se añaden los aditivos adecuados, de modo que se obtenga gasolina y diésel cuya calidad cumpla con los **estándares establecidos**. En las refinerías de nuestro país, el proceso habitual para mezclar la gasolina es el siguiente: se producen primero los diferentes componentes, y luego se combinan para obtener la gasolina final. A continuación se detallan las proporciones de los componentes utilizados en la mezcla:
**Gasolina 90#**: 100% gasolina catalítica; 93#: 70–72% gasolina catalítica, 20–15% gasolina reformada, 10–13% MTBE.
**Gasolina 93#**: 70–72% gasolina catalítica, 20–15% gasolina reformada, 10–13% MTBE.
**Gasolina 93#**: 68–70% gasolina catalítica, 32–30% gasolina reformada.
**Gasolina 93#**: 60–64% gasolina catalítica, 40–36% gasolina reformada.
**Gasolina 95#**: 58–60% gasolina catalítica, 30–26% gasolina reformada, 12–14% MTBE.
**Gasolina 95#**: 38–41% gasolina catalítica, 32–35% gasolina reformada, 34–24% MTBE.
**Gasolina 95#**: 53–56% gasolina catalítica, 35–30% gasolina reformada, 12–14% MTBE.
**Gasolina 97#**: 28–33% gasolina catalítica, 58–55% gasolina reformada, 12–14% MTBE.
**Gasolina 97#**: 39–44% gasolina catalítica, 33–35% gasolina reformada, 10–12% MTBE.
**Gasolina 97#**: 12–14% MTBE.
Como se puede ver, las refinerías primero producen los diferentes componentes, y luego los combinan para obtener la gasolina final. Simplemente, las refinerías pueden producir, según sea necesario, diversos tipos de aceites que cumplan con los requisitos establecidos. La tecnología de mezclado, por su parte, consiste en utilizar diversos aceites no estándar y materias primas químicas; tras su refinamiento, se obtienen aceites finales que cumplen con los requisitos exigidos. Ambos procesos son similares; la diferencia radica en que la tecnología de mezclado permite producir aceites sin que se genere humo en la refinería.