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bg9.png Actualmente ya estamos en verano; las diferencias de temperatura son grandes, y las condiciones climáticas representan una gran amenaza para el almacenamiento seguro de **productos químicos**. Para garantizar la seguridad al almacenar sustancias peligrosas en verano y evitar accidentes químicos causados por las altas temperaturas, es fundamental controlar el calor y mantener una temperatura adecuada. Existen seis medidas concretas para ello. 1. Se necesita un **almacén de productos químicos** adecuado. Los techos y paredes del almacén deben estar revestidos con materiales refractarios que no permitan la transmisión del calor. Los aleros deben ser lo suficientemente largos para evitar que la luz solar ingrese al almacén. Las paredes también deben ser lo suficientemente gruesas. Deben haber ventanas que se puedan abrir fácilmente, además de sistemas de ventilación indirecta. También son necesarias puertas dobles y techos dobles. Los cristales de las ventanas deben pintarse de azul o bien utilizarse vidrios esmerilados. 2. **Los productos químicos deben almacenarse clasificados. Los materiales peligrosos químicos se dividen generalmente en sustancias explosivas, sustancias que arden al entrar en contacto con el agua, sustancias que se autoinflaman, sólidos inflamables, gases inflamables y oxidantes, sustancias corrosivas, oxidantes, etc.** Estos artículos deben clasificarse, almacenarse en diferentes almacenes, en cajas separadas y en estantes distintos. Está estrictamente prohibido mezclar artículos de naturalezas opuestas, que tengan métodos de extinción diferentes o que puedan provocar autodescomposición, en el mismo lugar. Al almacenar los artículos, no se debe apilarlos a una altura, tamaño o densidad excesivos. Debe mantenerse una distancia adecuada entre los montones, así como entre estos y las paredes, columnas, vigas y lámparas. También es necesario dejar pasillos de emergencia; no se permite almacenar más de lo permitido. 3. Es necesario controlar estrictamente la temperatura; para ello, se pueden instalar sistemas de almacenamiento de agua en el techo del almacén o tuberías de agua fría en dicho techo. Cuando la temperatura exterior supera los 30 °C, se procede a rociar agua para bajar la temperatura, manteniéndola por debajo de los 28 °C dentro del almacén. Colocar sacos de piedra en el techo del almacén puede mejorar su capacidad aislante. También se puede pintar el techo, las paredes exteriores y los cristales de las ventanas de color blanco; así, gracias a la reflexión de la luz solar por parte del color blanco, se reduce la absorción de calor radiante, lo que contribuye a disminuir la temperatura. Dependiendo de la naturaleza de los artículos y de su embalaje, también se puede verter agua del pozo en el suelo del almacén o colocar hielo. Si es posible, se puede instalar aire acondicionado para reducir la temperatura. Algunos almacenes pueden tener las ventanas abiertas por la mañana, por la tarde y por la noche para que entre aire frío; por el mediodía, se cierran las puertas y ventanas para evitar que entre aire caliente. 4. Los depósitos al aire libre y los tanques deben refrigerarse. Los líquidos inflamables en envases deben guardarse dentro de edificios, para evitar que sean expuestos directamente al sol. En casos especiales en los que sea necesario almacenar temporalmente al aire libre, se deben utilizar materiales incombustibles para construir coberturas que ofrezcan sombra; a veces, también es necesario rociar agua periódicamente con mangueras para mantener la temperatura baja. Por lo general, en el interior del tanque solo se almacena el 90% o 95% de su capacidad total; se deja un espacio del 5% al 10%. De esta manera, se evita que los productos químicos presentes en el tanque se expandan debido al calor, lo cual podría causar incendios o explosiones. En la parte superior del tanque de almacenamiento debe instalarse un dispositivo de enfriamiento; cuando la temperatura alcance los 30 °C o más, se activa la bomba de agua de refrigeración para realizar el enfriamiento por pulverización. Los tanques de almacenamiento tampoco deben llenarse completamente; es necesario dejar un espacio libre del 5% al 10% de su capacidad. 5. Deben existir medidas de protección contra los rayos. Los almacenes de productos químicos suelen ubicarse en las afueras de la empresa o de la ciudad, a cierta distancia de los demás edificios cercanos. De esta manera, se crea un área despejada alrededor del almacén, lo que lo hace más vulnerable a los impactos de los rayos. Por lo tanto, en los almacenes es necesario instalar dispositivos de protección contra rayos, a fin de evitar incendios causados por estos. 6. Reforzar la gestión: El personal que trabaja en los almacenes de productos químicos debe recibir formación en seguridad y superar las pruebas correspondientes; además, deben trabajar con un certificado válido. El personal de almacén debe inspeccionar el almacén periódicamente, resolver los problemas que surjan a tiempo y garantizar la seguridad.
Me gustaría consultar qué requisitos hay en cuanto a la rociada para un tanque horizontal de trifosfuro de cloro de 30 m3 ?