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****Ya se ha enfatizado que: «Los graves accidentes en la esfera de la seguridad laboral, que causan numerosas víctimas y pérdidas materiales, deben ser objeto de una atención especial». La vida humana es de suma importancia; el desarrollo no debe realizarse a costa de la vida de las personas. Esto debe considerarse como una línea roja que no se puede cruzar”. Actualmente, la seguridad en la producción se ha convertido en un aspecto importante que todas las industrias deben tener en cuenta. Reforzar la gestión de la seguridad en el trabajo, prevenir accidentes y garantizar la seguridad de los empleados no solo es responsabilidad de los directivos de la empresa, sino que la cultura de seguridad empresarial también desempeña un papel fundamental en ello. La cultura de seguridad empresarial se forma a lo largo de las actividades operativas relacionadas con la producción segura que lleva a cabo una empresa. Es el alma de la gestión de la seguridad y constituye una garantía importante para lograr una producción segura. I. Es necesario combinar la cultura de seguridad empresarial con la educación en materia de seguridad. La producción segura es la clave para el éxito de una empresa, mientras que la cultura de seguridad actúa como catalizador para su desarrollo. Ambos elementos son indispensables. Fortalecer la construcción de una cultura de seguridad, mejorar su capacidad como factor de influencia, aprovechar el papel de los centros educativos en materia de seguridad, y promover la transformación de la cultura de seguridad tradicional en una cultura de seguridad moderna. Se debe fomentar entre los empleados y directivos la idea de que “la seguridad es una bendición, mientras que los accidentes son una desgracia”. A través de la construcción de esta cultura de seguridad, se puede hacer que los empleados aprecien sus ventajas, cambiando así la actitud pasiva de “tengo que ser seguro, tengo que cumplir las reglas” por una actitud proactiva de “yo quiero ser seguro, yo quiero cumplir las reglas”. En el caso de una empresa, es indudable que el líder y la dirección den importancia a la seguridad, que se sometan voluntariamente a la formación relacionada con la cultura de seguridad y que dominen los conocimientos necesarios para su gestión. Todo esto es clave para poder desarrollar una verdadera cultura de seguridad. “El líder no solo debe dar el ejemplo, cumpliendo conscientemente con todas las normas y reglamentos de seguridad, para servir como buen modelo para los empleados, sino que también debe conocer las políticas y regulaciones relacionadas con la seguridad en el trabajo. Debe ser capaz de identificar los factores de riesgo en el proceso productivo y tomar medidas proactivas para prevenirlos. De esta manera, se puede crear un entorno laboral en el que “dar importancia a la seguridad sea algo honorable, mientras que descuidarla sea algo vergonzoso”. Al mismo tiempo, la formación en cultura de seguridad en una organización no puede basarse únicamente en la formación en seguridad del líder máximo; también es necesario asegurar que los responsables de la gestión de la seguridad reciban una adecuada formación al respecto. Se debe dar importancia a la formación de los responsables de la gestión de la seguridad, combinando conocimientos teóricos y prácticos, con el fin de mejorar su capacidad para analizar, predecir y controlar los accidentes. Además, es necesario mejorar la cultura de seguridad en todo el personal. El problema central de la seguridad en el trabajo es la persona; esta es, al mismo tiempo, el objeto de la gestión de la seguridad y la fuerza que impulsa dicha gestión. En algunos gerentes empresariales existe a menudo la tendencia negativa de “pensar únicamente en el dinero”. Esto hace que se descuide la educación en materia de seguridad laboral, lo que a su vez provoca que se den situaciones o accidentes debido a instrucciones erróneas, trabajos realizados de forma incorrecta y violaciones de las normas laborales. Por lo tanto, es necesario fortalecer el sistema de seguridad, asegurando que sea algo permanente e institucionalizado, y que se mantenga de forma constante. De esta manera, la labor de educación en materia de seguridad podrá abarcar todos los ámbitos posibles, sin dejar ningún espacio sin atención. II. Mantener la unidad dialéctica entre la cultura de seguridad empresarial y la educación en materia de seguridad. En el pasado, al abordar las cuestiones de seguridad, solo nos centramos en la gestión de la seguridad y descuidamos la educación; eso era un enfoque unilateral. Como forma de seguridad cultural, esto permite que la gestión de la seguridad alcance un nivel más profundo. De este modo, los empleados pueden cumplir con sus responsabilidades y obligaciones en materia de seguridad laboral bajo la guía de nuevos conceptos o ideas. Así, se puede crear gradualmente un ambiente cultural de seguridad centrado en las personas, lo que a su vez permite lograr una unión orgánica entre el valor de la producción y el valor de las personas. Todo esto solo puede lograrse a través de la educación en materia de seguridad. La educación en seguridad como componente importante de la cultura de seguridad. En una época en la que la conciencia de seguridad y la cultura de seguridad aún no se han consolidado plenamente en la sociedad, es necesario, a través de la divulgación y la educación, hacer que cada empleado comprenda el profundo significado y la importancia crucial de la cultura de seguridad. De esta manera, todos podrán darse cuenta de que la seguridad no solo implica ser responsable de uno mismo, sino también de los demás, de la empresa y de la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, para fomentar y construir una cultura de seguridad, la “educación en seguridad” y la “cultura de seguridad” constituyen un todo dialectico e inseparable, estrechamente relacionados entre sí. III. Es necesario insistir en que la cultura de seguridad empresarial se basa en el establecimiento de sistemas de responsabilidad. Como elemento clave en la construcción de una cultura de seguridad en las empresas, los sistemas de responsabilidad en materia de seguridad deben ser bien definidos y establecidos. El “sistema de responsabilidad en materia de seguridad” debe considerarse como un instrumento importante para la gestión de la seguridad, y debe reflejar todos los aspectos de la cultura de seguridad. Primero, es necesario aplicar estrictamente el sistema de responsabilidad del “líder principal”. Como dice el refrán, los problemas difíciles siguen siendo difíciles; pero si el líder presta atención a ellos, dejan de serlo. Es necesario destacar que el “líder principal” es el responsable final de la seguridad en el trabajo dentro de la empresa. Es necesario celebrar regularmente reuniones sobre seguridad en el trabajo, analizar detenidamente la situación en este ámbito y buscar soluciones a los problemas que existen. En segundo lugar, es necesario reforzar la responsabilidad principal de las empresas en materia de seguridad en el trabajo. Las empresas son las entidades que se dedican a las actividades de producción y comercio. También son las responsables de la gestión de la seguridad. Al implementar plenamente la nueva Ley de Seguridad en el Trabajo, las empresas deben establecer mecanismos de gestión de la seguridad que permitan un control autónomo, así como mejoras continuas, con el fin de elevar su propio nivel de seguridad. En tercer lugar, es necesario exigir un seguimiento estricto de las responsabilidades en caso de accidentes. De acuerdo con las normas relativas a las medidas para determinar las responsabilidades en caso de accidentes, es necesario intensificar los esfuerzos para corregir los riesgos que puedan causar accidentes. En aquellos casos en que se produzcan accidentes debido a la falta de cumplimiento de las obligaciones de seguridad, se debe aplicar el principio de “cuatro no abandonar”: no dejar pasar el caso hasta que se hayan identificado todas las causas, no dejar pasar el caso hasta que las personas involucradas hayan recibido la debida formación, no dejar pasar el caso hasta que se hayan tomado medidas contra los responsables, y no dejar pasar el caso hasta que se hayan implementado las medidas correctivas necesarias. De esta manera, se podrá exigir responsabilidades a los líderes y a las personas responsables. Cuarto, es necesario perfeccionar aún más los mecanismos de incentivo, restricción y supervisión. Es necesario utilizar plenamente los instrumentos económicos para promover la seguridad en el trabajo. Se aplicará un estricto seguimiento de las responsabilidades económicas a las empresas y a los responsables que no logren completar a tiempo los planes de corrección de riesgos significativos. Establecer y mejorar las instituciones de supervisión de la seguridad, insistir en desplazar los puntos de control hacia adelante y hacia abajo, ser capaces de detectar y resolver los problemas incipientes y tendenciosos, y adoptar medidas de supervisión específicas para prevenir problemas antes de que surjan. IV. Para mantener una cultura de seguridad en la empresa, es necesario establecer un sistema de apoyo. Para convertir las ideas relacionadas con el desarrollo de dicha cultura en acciones concretas, es imprescindible contar con un sistema de apoyo eficaz. Primero, es necesario contar con el pleno apoyo del representante legal de la empresa. El representante legal de la empresa es el principal responsable de la seguridad; ocupa una posición central en la empresa y tiene el poder de tomar decisiones sobre las estrategias comerciales y los planes de gestión de la misma. Sus ideas y métodos de trabajo influyen en la cultura empresarial y en el cambio de mentalidad de todo el personal. Solo si ellos dan importancia a la construcción de una cultura de seguridad en la empresa, entonces esa cultura de seguridad podrá estar garantizada. En segundo lugar, es necesario contar con un equipo de gestión de la seguridad, tanto a tiempo completo como parcial, altamente calificado. Los administradores especializados (o a tiempo parcial) en seguridad son la fuerza fundamental para construir una cultura de seguridad en las empresas; desempeñan un papel clave en la organización, dirección, supervisión y liderazgo en este ámbito. El nivel alto o bajo de este equipo influye directamente en el desarrollo de la cultura de seguridad empresarial. Por lo tanto, formar y desarrollar un equipo de personal altamente calificado es una condición indispensable para construir una cultura de seguridad en la empresa. En los últimos años, la dirección de Jiangsu Huaihe Chemical Co., Ltd. ha dado gran importancia a la seguridad en el trabajo. Se ha creado un sistema de seguridad a tres niveles: en los equipos de trabajo, en las fábricas subsidiarias y en toda la empresa. Se ha invertido dinero en capacitaciones para mejorar la cultura de seguridad en la empresa. Gracias a estos esfuerzos, la empresa no ha tenido ningún accidente grave durante muchos años. Además, ha sido sometida a inspecciones de seguridad por parte de las autoridades superiores, las cuales han reconocido sus logros. La obtención de estos logros es posible gracias a contar con un equipo de gestión de seguridad de alta calidad. En tercer lugar, es necesario establecer y perfeccionar mecanismos estrictos de recompensa y castigo, así como de competencia. Establecer y perfeccionar mecanismos de recompensa y castigo, así como de competencia, es una forma importante de fomentar la construcción de una cultura de seguridad en las empresas. Si observamos los resultados obtenidos por la empresa Huaihua Group Jiangsu McDow Limited Company en los últimos años en cuanto a la creación de una cultura de seguridad estable, se puede ver que sin un sistema de recompensas y castigos no es posible motivar a los empleados. De igual manera, sin mecanismos de competencia, no se puede avanzar en la construcción de una cultura de seguridad. Primero, es necesario organizar en el momento oportuno exámenes especializados en cultura de seguridad. Se realizan exámenes prácticos y teóricos periódicamente a los trabajadores de profesiones especiales y en puestos clave, aplicando un sistema de eliminación del último clasificado. En segundo lugar, se debe implementar un sistema de selección competitiva para los empleados clave en materia de cultura de seguridad, ya sean a tiempo completo o parcial. En tercer lugar, es necesario organizar con frecuencia competiciones de conocimientos sobre seguridad y entrenamientos en habilidades de seguridad para todo el personal, y reconocer y recompensar a quienes se destacan. Cuarto, es necesario implementar un sistema de depósitos de seguridad. A aquellos empleados que no tengan accidentes durante todo el año, se les debe otorgar una recompensa equivalente. En cambio, si ocurren accidentes de trabajo, se deducirá el monto del depósito. De esta manera, la responsabilidad y la presión por garantizar la seguridad en el trabajo recaen sobre cada empleado. La construcción de una cultura de seguridad empresarial tiene un papel práctico en la producción segura y una importancia estratégica para una producción civilizada. En última instancia, la cultura de seguridad empresarial se basa en el principio de “centrarse en las personas”. Se trata de valorar y proteger la vida humana, así como de preservar y desarrollar la capacidad productiva. También implica respetar y cuidar a las personas. Es la forma fundamental de garantizar una producción segura en las empresas, proteger la seguridad y salud de los empleados, y mejorar la calidad y nivel de vida seguro para toda la población. Además, constituye la base humanística y el motor espiritual para construir una sociedad próspera en todos los aspectos.