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Existen muchos factores que influyen en la formación de incrustaciones. La velocidad del fluido, el estado de flujo del mismo, la composición y cantidad de los componentes del fluido, así como la estructura del intercambiador de calor, son algunos de los factores que afectan la formación de suciedad. Desde un punto de vista práctico, solo si identificamos los factores principales podremos resolver eficazmente el problema de las incrustaciones. Para un determinado fluido, los principales factores que influyen en la formación de incrustaciones en los intercambiadores de calor son los siguientes: (1) La velocidad de flujo del fluido: En los intercambiadores de calor, es necesario considerar cómo la velocidad de flujo afecta tanto la acumulación de incrustaciones como su desprendimiento. Para todo tipo de incrustaciones, el aumento de la velocidad de flujo provoca un aumento en la tasa de desprendimiento de las incrustaciones, lo cual es más significativo que el aumento en la tasa de acumulación de estas. Por lo tanto, la tasa de crecimiento de las incrustaciones disminuye a medida que aumenta la velocidad de flujo. Sin embargo, en el funcionamiento real del intercambiador de calor, un aumento en la velocidad del flujo incrementará el consumo energético. Por lo tanto, no es cierto que cuanto mayor sea la velocidad, mejor; es necesario considerar tanto el consumo energético como la acumulación de suciedad. (2) Temperatura de las superficies de transferencia de calor: La temperatura desempeña un papel importante en la formación de incrustaciones debido a reacciones químicas y en la cristalización de sales. Un aumento en la temperatura del fluido suele provocar un aumento en la velocidad de las reacciones químicas y en la velocidad de cristalización. Esto, a su vez, afecta la cantidad de suciedad que se acumula, lo que conlleva un aumento en la tasa de formación de incrustaciones. (3) Material de la superficie de intercambio térmico y calidad de dicha superficie: En el caso del acero al carbono y el acero inoxidable, que son materiales comúnmente utilizados, la deposición de productos de corrosión puede causar incrustaciones. En cambio, si se utilizan materiales no metálicos como el grafito o la cerámica, que tienen buenas propiedades resistentes a la corrosión, es menos probable que se formen incrustaciones. La calidad de la superficie del material que forma la superficie de intercambio térmico afecta la formación y acumulación de suciedad. Cuanto mayor sea la rugosidad de la superficie, más favorable será para la formación y acumulación de suciedad. Por lo general, las partes que se limpian en los intercambiadores de calor son aquellas relacionadas con el uso del agua o del vapor como medio para transferir calor. Por eso, durante la limpieza, se distingue entre el lado del agua (vapor) y el lado del medio utilizado. El tipo de intercambiador de calor más común es el de tubos, y en este caso, se limpian principalmente sus tuberías o su carcasa.