Thread Content
Presentación del caso: En abril de 2015, Sun, empleado de la empresa A, presentó ante la oficina municipal de recursos humanos y seguridad social un certificado de diagnóstico emitido en febrero de 2015 por el equipo encargado de la prevención de enfermedades profesionales del hospital correspondiente, con el fin de obtener el reconocimiento de su condición como trabajador lesionado en el trabajo. Después de recibir la solicitud, el departamento de seguros de accidentes laborales de la Oficina Municipal de Trabajo y Asuntos Sociales la examinó. Tras la verificación, se constató que el certificado de diagnóstico de enfermedad profesional emitido para Sun presentaba tres irregularidades: primero, en los documentos relacionados con el diagnóstico de la enfermedad, el nombre de esta era “daño auditivo moderado de origen profesional” ; En segundo lugar, en el certificado médico solo hay la firma de un médico ; En tercer lugar, la entidad que utiliza el sello oficial no es el Hospital Municipal de Prevención y Control de Enfermedades Profesionales, sino el grupo de trabajo municipal encargado de la prevención y control de dichas enfermedades. Tras realizar una investigación, la Oficina Municipal de Trabajo y Seguridad Social decidió no reconocer la solicitud de Sun como un accidente de trabajo. Posteriormente, Sun solicitó que se reconociera que él mismo había sufrido un accidente en el trabajo, lo cual fue la causa de una pérdida auditiva de grado medio. Con este motivo, presentó una segunda solicitud para que se le reconociera como trabajador lesionado. Los empleados del departamento de seguros de accidentes laborales de la Oficina Municipal de Trabajo y Seguridad Social se dirigieron a la empresa donde trabajaba Sun para investigar si este había sufrido algún accidente en el trabajo. Consultaron sus registros médicos y organizaron consultas con expertos. Como resultado, se descartó la posibilidad de que Sun hubiera sufrido sordera explosiva causada por ondas de presión o ondas de choque. También se descartó la posibilidad de que tuviera problemas auditivos debido a traumatismos no causados por fuerzas externas. Posteriormente, la Oficina Municipal de Trabajo y Asuntos Sociales volvió a decidir que el caso de Sun no constituía un accidente laboral, ya que sufría una discapacidad auditiva de grado medio. Después de recibir la notificación de que su caso no sería considerado como un accidente de trabajo, Sun solicitó una revisión administrativa ante la Dirección Provincial de Trabajo y Asuntos Sociales. Tras examinar el caso, dicha dirección mantuvo la decisión de la Oficina Municipal de Trabajo y Asuntos Sociales, según la cual el caso de Sun no podía considerarse como un accidente de trabajo. Punto de controversia: primero, si la pérdida auditiva moderada de origen profesional constituye o no una enfermedad profesional ; En segundo lugar, se trata de saber si los sellos de los órganos internos del centro dedicado a la prevención y tratamiento de las enfermedades profesionales pueden sustituir al sello oficial utilizado por dicho centro para diagnosticar estas enfermedades, y si tienen validez legal para emitir un diagnóstico de enfermedad profesional. Análisis del caso: Sun considera que, en primer lugar, su daño auditivo de grado medio causado por factores profesionales se debe a la exposición al ruido en el lugar de trabajo (el informe médico indica claramente que el daño auditivo de grado medio es consecuencia del ruido presente en el entorno laboral) ; En segundo lugar, el certificado de diagnóstico de enfermedades profesionales es emitido por médicos calificados y autorizados que trabajan en instituciones especializadas en el diagnóstico de dichas enfermedades. Además, lleva el sello del grupo encargado de la prevención y control de las enfermedades profesionales, lo que le confiere aún más autoridad. Por lo tanto, su daño auditivo moderado de origen profesional es, sin duda, una enfermedad profesional, y por ende debe considerarse como un accidente de trabajo. La Oficina Municipal de Trabajo y Seguridad Social señala: primero, en cuanto al problema de las enfermedades profesionales. En primer lugar, en diciembre de 2013, la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar, el Ministerio de Recursos Humanos y Seguridad Social, la Administración General de Supervisión de Seguridad y la Federación Nacional de Sindicatos emitieron conjuntamente el “Clasificación y catálogo de enfermedades profesionales” (documento n.º Guo Wei Ji Bing Fa 48). En dicho documento, la sordera por ruido y la sordera por explosiones fueron incluidas dentro de la categoría de enfermedades profesionales relacionadas con los oídos, la nariz, la garganta y la boca. Las “Normas para el diagnóstico de la pérdida auditiva ocupacional” (GBZ49-2002) establecen que una pérdida auditiva leve se define como un nivel de audición de 26 a 40 dB ; Daño auditivo moderado: nivel de audición de 41 a 55 dB ; Daño auditivo severo: nivel de audición de 56 a 70 dB ; La pérdida auditiva por ruido se encuentra entre 71 y 90 dB. La norma es clara: la discapacidad auditiva de grado medio no se considera sordera por ruido ni sordera por explosiones. En segundo lugar, en cuanto al problema del diagnóstico de las enfermedades profesionales. La Ley de Prevención y Control de Enfermedades Profesionales establece que las instituciones médicas y de salud, para poder realizar el diagnóstico de enfermedades profesionales, deben contar con la aprobación de los departamentos administrativos de salud de las provincias, regiones autónomas y municipios directamente bajo el gobierno central. Los establecimientos médicos que se encargan del diagnóstico de enfermedades profesionales deben cumplir con las siguientes condiciones: (i) Deberán contar con un “Permiso de funcionamiento para establecimientos médicos” ; (II) Tener personal médico y de salud competente, adecuado para realizar el diagnóstico de enfermedades profesionales ; (III) Disponer de los instrumentos y equipos necesarios para realizar el diagnóstico ; (IV) Disponer de un sistema adecuado para el diagnóstico de las enfermedades profesionales. Las instituciones sanitarias encargadas del diagnóstico de las enfermedades profesionales deben, al realizar dicho diagnóstico, organizar un grupo formado por tres o más médicos titulados para ello, a fin de que realicen el diagnóstico conjuntamente. El certificado de diagnóstico de enfermedades profesionales debe ser firmado por los médicos que participan en el diagnóstico, y además debe ser revisado y sellado por la institución médica encargada del diagnóstico de dichas enfermedades. Por lo tanto, los documentos de diagnóstico que posee Sun, firmados por un médico y sellados con el sello especial para diagnósticos de enfermedades profesionales emitido por el centro encargado de la prevención y tratamiento de dichas enfermedades, no cumplen con las disposiciones legales relativas al diagnóstico de enfermedades profesionales. En consecuencia, los departamentos competentes en materia laboral deberían declarar nulos los certificados de diagnóstico que posee Sun. En tercer lugar, en cuanto al problema de las lesiones auditivas de grado medio causadas por accidentes. Las lesiones laborales generalmente incluyen sufrir accidentes en el lugar de trabajo o padecer enfermedades profesionales. La definición de lesión por accidente laboral es: daño en los tejidos humanos que ocurre en las áreas relacionadas con la actividad profesional, debido a factores causantes de daño repentinos, ya sean naturales o humanos. Las lesiones por accidentes laborales son de carácter repentino. Con base en la información médica proporcionada por el propio Sun sobre su discapacidad auditiva de grado medio, y teniendo en cuenta las causas de dicha discapacidad así como la ubicación de los daños en sus oídos, tras un diagnóstico realizado por expertos y una inspección en el lugar donde trabaja, se descartó la posibilidad de que Sun haya sufrido sordera explosiva debido a ondas de presión o ondas de choque. También se descartó la posibilidad de que la discapacidad auditiva fuera causada por traumatismos externos. Por lo tanto, se puede negar que la discapacidad auditiva de moderada que padece el señor Sun sea consecuencia de un accidente repentino. En conclusión, la Oficina de Asuntos Laborales y Sociales decidió no reconocer como accidente laboral la primera solicitud presentada por Sun, basada en el hecho de que padecía una discapacidad auditiva de grado medio como consecuencia de una enfermedad profesional. También decidió no reconocer como accidente laboral la segunda solicitud, ya que en ella se alegaba que la discapacidad auditiva de grado medio era el resultado de un accidente.
¿Podría decirme si las enfermedades profesionales pueden considerarse como accidentes de trabajo?
El sistema es irracional; el daño de grado medio es un hecho, y las sentencias son incorrectas debido a que las normas no son completas.
Las reglas del juego son desfavorables para los grupos vulnerables.
Sí: Disposiciones relativas a la clasificación de los accidentes de trabajo. Artículo 14: Se considerará que un empleado ha sufrido un accidente de trabajo en los siguientes casos: (i) Cuando sufre una lesión debido a causas relacionadas con su trabajo, durante el horario de trabajo y en el lugar de trabajo; (II) Aquellos que, antes o después de las horas de trabajo, dentro del lugar de trabajo, sufren lesiones debido a actividades preparatorias o de cierre relacionadas con su trabajo ; (III) Aquellos que, durante las horas de trabajo y en el lugar de trabajo, sufren lesiones accidentales como agresiones, debido al desempeño de sus funciones laborales ; (IV) Aquellos que padecen enfermedades profesionales ; V) Durante los viajes de trabajo, en caso de sufrir lesiones por motivos laborales o de desaparecer a causa de un accidente ; VI) En el trayecto de ida y vuelta al trabajo, sufrir lesiones debido a accidentes de tráfico por los cuales no se tiene responsabilidad principal, o debido a accidentes en sistemas de transporte urbano, transbordadores de pasajeros o trenes ; VII) Otras situaciones que, según lo establecido por las leyes y regulaciones administrativas, deben considerarse como accidentes de trabajo. Artículo 15: Se considerará que se trata de un accidente de trabajo en los siguientes casos en que el empleado se encuentre: (i) Muere debido a una enfermedad repentina durante las horas de trabajo o en su lugar de trabajo, o muere dentro de las 48 horas siguientes a pesar de los esfuerzos por salvarlo ; (II) Aquellos que resultan heridos en actividades destinadas a proteger los intereses individuales y públicos, como las operaciones de emergencia y rescate ; (III) Los empleados que anteriormente sirvieron en el ejército y quedaron discapacitados debido a heridas sufridas en combate o en el desempeño de sus funciones; aquellos que ya cuentan con el certificado de discapacidad militar, y cuyas heridas antiguas vuelven a manifestarse una vez que se incorporan a su empleador actual. Si los empleados se encuentran en las situaciones mencionadas en los puntos (i) y (ii) del párrafo anterior, podrán disfrutar de las prestaciones relacionadas con el seguro de accidentes laborales, de acuerdo con lo dispuesto en estos reglamentos ; En el caso de que los empleados se encuentren en la situación descrita en el punto (iii) del párrafo anterior, podrán disfrutar, de acuerdo con las disposiciones pertinentes de este reglamento, de las prestaciones relacionadas con el seguro de accidentes laborales, excluyendo la indemnización por discapacidad única.