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Este mensaje fue editado por último por Zhi Zi Ming el 24 de agosto de 2016, a las 08:14. Se trata de una notificación sobre la necesidad de reforzar la gestión de seguridad en los tuberías y recipientes a alta presión, con el fin de evitar accidentes causados por la ruptura de estos equipos. Documento n.º Guodian Jisheng [2016]244. El 11 de agosto de 2016, durante las pruebas del proyecto termoeléctrico de la empresa Hubei Dangyang Madian Gangshi Power Generation Co., Ltd., se rompió una tubería de vapor a alta presión, lo que causó la fuga de vapor y provocó graves pérdidas humanas. Todas las unidades deben aprender profundamente de las lecciones de estos accidentes y fortalecer efectivamente la gestión de los equipos sometidos a presión, como los recipientes a presión y las tuberías de alta temperatura y presión, a fin de evitar que se produzcan accidentes similares. I. Control estricto de la calidad del equipo. Las distintas unidades deben reforzar el control en la fase inicial, realizando una inspección exhaustiva de la calidad del material, así como de los procesos de fabricación e instalación, de los equipos sometidos a altas presiones y temperaturas que se encuentran en uso, especialmente aquellos que acaban de entrar en funcionamiento. Se deben verificar cuidadosamente aspectos importantes como la adquisición de los materiales, las pruebas de calidad y la aceptación final de las obras. También es necesario revisar los documentos relacionados (incluyendo contratos, declaraciones de aduana para las mercancías importadas, certificados de inspección y cuarentena para las mercancías que entran al país, informes de inspección emitidos por las autoridades competentes, documentos de garantía de calidad emitidos por los fabricantes, documentos de garantía de calidad emitidos por los fabricantes de tuberías, documentos de aceptación de las obras, documentos de supervisión técnica, etc.). Los equipos sometidos a presión que presenten documentos incompletos, cuyos materiales o especificaciones no cumplan con los estándares, o que tengan un rendimiento deficiente según las pruebas de seguridad y calidad, deben ser reemplazados de inmediato, a fin de eliminar por completo los riesgos de seguridad. II. Reforzar la supervisión y las inspecciones. Las distintas unidades deben llevar a cabo de manera rigurosa las tareas de supervisión técnica correspondientes. Además de someterse, según lo establecido, a las inspecciones de seguridad de los recipientes a presión por parte de las autoridades competentes, todos los equipos sometidos a presión, como las tuberías de alta temperatura y alta presión, deben ser inspeccionados periódicamente de acuerdo con las normas establecidas (incluyendo inspecciones visuales, pruebas de detección de defectos en las soldaduras, medición del espesor de las paredes de las tuberías, pruebas de dureza y análisis metalógico). En particular, es necesario verificar el estado de fatiga térmica en la superficie interna cercana a la entrada de vapor, así como el estado de erosión y corrosión en las secciones de las tuberías donde se encuentran los calentadores. Durante la inspección del equipo, se verifica especialmente la presencia de defectos que puedan causar fugas en las partes sometidas a presión, debido a la expansión o a causas mecánicas. Después de la instalación o sustitución del equipo, es necesario realizar un tratamiento térmico y una inspección de las soldaduras según las normas establecidas. De acuerdo con las normas, se deben verificar periódicamente las puertas de seguridad (válvulas) y los manómetros, para asegurarse de que muestren valores correctos y funcionen de manera fiable. Antes de poner en uso los recipientes a presión para calderas, es necesario realizar los trámites de registro según lo establecido y obtener el certificado de uso. III. Fortalecer el mantenimiento operativo. Mejorar el control de la carga y el nivel del caldero, para evitar el sobrecalentamiento por falta de agua y un aumento repentino de la presión debido a una caída brusca de la carga. Reforzar la supervisión del agua tratada para garantizar la calidad del vapor, prevenir la corrosión y la formación de incrustaciones, así como intensificar la descarga periódica de residuos de las calderas para asegurar el buen funcionamiento de todos los circuitos de circulación. Se debe fortalecer la inspección de las tuberías fuera del horno. Es necesario analizar detenidamente las causas de fenómenos como las vibraciones en las tuberías, los golpes de ariete, las obstrucciones en el proceso de expansión y la desprendimiento del aislamiento térmico, y tomar medidas oportunas al respecto. Si se produce fugas de vapor o agua en los tubos externos del horno, es necesario determinar rápidamente la causa y tomar medidas oportunas. Si no es posible aislar el sistema para solucionar el problema, se debe detener inmediatamente el funcionamiento del horno. Realizar una buena formación técnica y simulacros de accidentes, a fin de mejorar las habilidades operativas del personal y su capacidad para hacer frente a situaciones anormales, asegurando así que no se produzcan sobrecargas en el sistema debido a operaciones erróneas o inadecuadas. IV. Asegurar la seguridad personal. El personal de operación debe usar equipos de protección personal según lo establecido durante las inspecciones en el lugar. Nadie debe permanecer por mucho tiempo en puntos donde haya presión elevada, como las aberturas de acceso a la caldera, los juntas de expansión que conectan la caldera con el interior del horno, o las puertas antiexplosión. Durante el funcionamiento de la caldera, no se deben realizar trabajos de soldadura en las partes sometidas a presión, ni se deben efectuar reparaciones para sellar fugas mientras la caldera esté bajo presión. Se deben verificar las válvulas de seguridad de la caldera, las válvulas PCV y las válvulas de escape al aire. Durante las pruebas de presión en las partes sometidas a presión, es necesario establecer y aplicar estrictamente las medidas de seguridad correspondientes.